El Chino se debate entre la vida y la muerte, entre realidad y sueño, entre pasado y presente, entre un pequeño pueblo de León y el pasado mítico de América Latina. Después del atentado a la central nuclear que quieren construir en la provincia de León, el Chino queda malherido y viaja entre recuerdos: del pueblo de su infancia y su vida en Madrid a la herencia que le transmitió su abuelo y los recuerdos de una vida pasada, como miembro de una expedición de españoles al Nuevo Mundo en el siglo XVI. Narrada desde la memoria y la imaginación y sustentada en un lenguaje que no olvida nunca su condición reveladora, «El caldero de oro» es una de las obras que evidencian la renovada vitalidad de la literatura española.